ABUNDANCIA, ¡SOY RICO!
¡Arrancamos fuerte con un tema candente!
Todo el mundo buscando la abundancia porque si no somos ricos no somos felices.
¿Ser rico es tener mucho dinero?
¿Ser ricos es poseer coches, casas, ropa de marca y un gran armario zapatero?
¿Ser ricos es irnos de crucero y hacer viajes a largos destinos varias veces al año?
¿Ser ricos es acumular viviendas?
Sí, eso es ser rico y que rebosa la abundancia alrededor.
¡Qué gozo! ¡Qué tranquilidad de vida!

Eso es inalcanzable para la mayoría de la sociedad ¿verdad?
¿Por eso tanto desasosiego y ansiedad en general?
Existe una contrariedad… quien es tan rico así, no siempre es feliz.
¿Entonces… porqué queremos tener tanto y ser muy ricos? ¿Qué está pasando aquí?
En la vida todo es abundancia ¡abunda de todo!
¿lo entendemos?… Asimilémoslo pues así es.
No solo lo material, los billetes y monedas o los baúles de tesoros son abundancia.
Lo que sentimos, lo sencillo, lo cercano y lo natural sin valor comercial son la máxima abundancia, que es todo lo que realmente nos mantiene vivos.
Es evidente que no se puede vivir sin dinero en el sistema que estamos inmersos, pero quiero expresar que hay mucho más en nuestras vidas que es abundancia y hemos de reconocerlo y combinarlo para todo aumentarlo. De lo contrario se genera mucho estrés al creer que somos pobres por no tener dinero y muchas otras cosas.
Lo que está en el ambiente, es infinito en cantidad y calidad.
Es la abundancia intrínseca en la existencia ¿lo ves?
¡Todo existe sin acabarse!
Lo que necesitamos y lo que no imaginamos, existe sin pedirlo, está ahí a raudales.
Solo hay que verlo sin mirarlo… es decir, saberlo, sentirlo y aprovecharlo.
¡Hay para todos, de todo!
Todo lo que nos rodea es abundancia y es regalada.
No obtener cuestala, date cuenta de que es nuestra… o digamos, para nosotros.
Y algo muy importante es comprender que somos parte de esa abundancia; somos abundancia y abundantes…
¡Nuestro cuerpo serrano es abundancia! Actúa solo y no se detiene. Si te hieres, él solito lo cura, las células se regeneran, las digestiones, el circular de la sangre… oír, ver, percibir, intuir… siempre en marcha manteniéndonos vivos… ¡eso es abundancia!
La riqueza del ser humano en general es grandiosa ¿te has dado cuenta?
Buscamos dinero y bienes materiales para sentirnos ricos, cuando lo que más nos engrandece y hace vivir plenos es que estemos en equilibrio con todo y todos… con lo que somos cada uno y con lo que conseguimos de fuera para suministrarnos.
Ese equilibrio es esencial.
La buena salud es la mayor riqueza y depende de uno mismo.
Lo que entra en tu cuerpo, lo controlas, decide y haces solo tú.
Los alimentos con sus abundantes propiedades nutritivas y curativas son los que mantienen la salud en óptimas condiciones. Comer y beber bien es curarte tú mismo a ti.
No hay excusas que justifiquen lo contrario… las excusas son… excusas.

Más ejemplos de abundancia por si nos habíamos percatado:
La naturaleza entera: tierra, agua, sol, frutos, alimentos, animales, oxígeno…
¡Hasta para que todo esté bonito, abunda la belleza a nuestro alrededor!
Flores preciosas con colores hermosos. Paisajes espectaculares.
Los ingredientes para cultivar y cosechar sin fin están ahí… y son gratis.
Sembrar, regar y enseguida todo florece y crece, ¡fácil y en cantidad!
Almendras, lechugas, alcachofas y tomates… Uvas, manzanas, plátanos y aguacates. ¡Abundancia sin fin!
Seres humanos, que vibramos, pensamos y amamos. Animales con sus funciones y acciones.
¡Abundancia por doquier sin nada especial hacer!

Lo básico que viene de serie es más que abundante, porque se multiplica fácilmente.
Lo más valioso de las personas en general son las cualidades, las capacidades y habilidades, no las pertenencias materiales. ¡Eso es abundancia!
La sonrisa se contagio al instante. El amor se expande al expresarse.
Ser amable hace que el de enfrente igual contigo reaccione.
La amistad crea paz y da vitalidad. La cooperación brota al instante cuando vemos a alguien más frágil.
¡Todo lo bueno va con efecto rebote! Aquí nadie pierde, todos salimos ganando ¡¿no es eso abundancia?!

Qué maravilla hacer equipo, actuar por y para un bien común, aunque cada uno con su propósito vital, pero primando el respeto y el cariño. Es así que se acabaría el malestar, ¿no crees que eso es espectacular?
Entonces… ¿por qué tanta sensación de escasez y fatalidad?
Eso pasa cuando se piensa en dinero solo al hablar de abundancia.
Siéntete abundante, date cuenta de esa valía principal intrínseca que será la fuerza motriz para conseguir lo que sea que imagina, sea abundancia de comida, amigos, momentos vividos imborrables… el trabajo deseado, una casa con jardín, etc.
Si no vemos ese matiz, nos mantenemos flojos o débiles y nunca viene lo bueno y abundante.
Lo que sentimos y cómo lo percibimos es la frecuencia en la que nos mantenemos y lo que atraemos.
Así que, cambiemos el chip.
El hombre más rico puede ser el más pobre… pues mucho dinero, pero poco amor y felicidad.
El hombre más pobre, puede ser el más rico… por su honradez, expresión del amor y su paz interior.
Pobreza emocional versus riqueza interior o espiritual.
Poseer mucho dinero no garantiza una vida plena.
Hay palacios vacíos de afecto y chozas desbordantes de alegría.
Quien solo tiene dinero, es tan pobre que no tiene nada más; pero quien posee gratitud, amor y valores, camina por el mundo con una fortuna que ninguna crisis le puede arrebatar.
No busquemos solo acumular bienes, busquemos desbordar vida.
Es el tema más candente, el dinero. Un recurso no natural, convertido en esencial, pero no de esencia pura, sino de necesidad. Es creado y controlado por el hombre para negociar, intercambiar y enriquecerse, haciendo que la riqueza no sea equiparable para todos. Esto es egoísmo y malicia. Es lo que tiene la avaricia, el querer tener poder y dinero para solo unos pocos.
¿Se puede ser abundante sin ser arrogante?
Otro peligro es la soberbia al estar lleno de fortuna económica y querer cada vez tener más sin importar los demás.
¡Vaya! en parte lo malo también abunda…
No nos debemos conformar con esa situación injusta y desigual.
Sin esas interferencias que distorsionan la realidad se podría mantener ese necesario equilibrio donde la humanidad vive sin extremos… ni derroche ni escasez, que hacen a unos padecer ya otros enriquecer.
Poder se puede lograr y en manos de todos está. Vivir la vida con otro manual; que sea para todos más igual. Es costoso resolver esto, pues está el tema viciado y distorsionado.
Para lograrlo hay que resituarnos de forma global; Esto cuesta mucho y creo que no todos están por la labor ya que se perderían privilegios y estatus.
Aun así, hay que hacerlo y lo primero es empezar por uno mismo. Es vital que sepamos que hemos de tener claro que somos abundantes por naturaleza y que con este entendimiento obtenemos la nueva conciencia del concepto de no vivir en un sin vivir o en escasez.

El cambio empieza así.
Ganamos confianza, optimismo, fuerza de voluntad y sabiduría. Solo cuando evolucionamos por dentro, logramos el poder y la claridad necesaria para modificar la realidad exterior.
Cuando sabes y sientes qué es realmente la abundancia, puedes ir en busca de las demás cosas que aún nos llenan de más beneficios y comodidades necesarias para salir de la pobreza material.
Con esa conciencia, ya nadie es pobre, todo lo contrario, cada vez recoge mejores cosechas y se te revelan maneras de convertir todo en más abundancia.
No está reñido ser bueno y honesto con ser rico económicamente.
Así que ¡no te sientas mal por ganar mucho dinero o ir en busca de ello!
Seguro que lo usarás bien ya alguien más te ayudará en tu dificultad.
Es tácito conseguir esa libertad financiera para disfrutar más de la vida real, no te sientas contrariado. Al contrario, ve a por ello para disfrutar en abundancia de todo. Y que así sea para todos.
Cuando has obtenido ese conocimiento, eres el ser más rico del universo porque eres dueño de tu propia mente y vida. Valoras lo esencial y lo natural viendo y viviendo la vida con equidad, a la par que obtienes más libertad en general.
Se te va el estrés y la ansiedad como antes que no llegaba lo que deseabas, porque no desearás… lo tendrás o pronto lo conseguirás, pero mientras estás en paz.
Viviendo así te crecen los amigos, pues transmite abundancia total, de la verdadera.
La buena suerte está siempre cerca, la fuerza te acompaña puesto que estás fuerte y seguro. Y así es, como una rueda rodando sin fin, para una buena finalidad… la abundancia para toda la humanidad.
Ese equilibrio personal se convertirá en abundancia universal…
Lo bueno abunda, la vida está llena de tesoros valiosos, tú el primero.
Redefinimos la abundancia y empecemos a vivir una vida verdaderamente rica.

